miércoles, 30 de mayo de 2012

Constelaciones Familiares, Del gemelo muerto y del gemelo sobreviviente

Del gemelo muerto y del gemelo sobreviviente

Según los científicos alrededor de uno de cada diez embarazos comienza como un embarazo múltiple, aunque en Europa sólo uno de cada 100 partos acaba siendo de gemelos. (En este articulo utilizaré la expresión "gemelo", tanto cuando se trata de gemelos como de mellizos, e incluyendo también el sexo opuesto, las gemelas.) Esto significa que a menudo la naturaleza sacrifica a algún feto para garantizar la supervivencia del otro. Un 90 % de gemelos se pierden durante el embarazo. La mayoría se malogran antes de la décima semana, no dejando rastro alguno al ser el embrión reabsorbido por el útero materno. Entonces se habla del gemelo evanescente. En estos casos sólo una ecografía temprana podría mostrar sí al comienzo hubo un embarazo múltiple.


Cuanto más tiempo de gestación haya vivido más probable es que el gemelo muerto haya dejado alguna huella. A veces la comadrona encuentra una placenta alargada o una segunda placenta, o un diminuto feto momificado y puede comentarlo a los padres. En algunos casos uno de los gemelos muere solo unos días antes del parto. Así que en ocasiones el hermano vivo sabe que tenía un gemelo que murió durante el embarazo, mientras que en otras lo ignora. Mientras lo dicho es un hecho científicamente conocido y comprobado, aunque poco conocido por el público, durante mucho tiempo se ignoró por completo que efectos podría tener esta pérdida para el gemelo sobreviviente. Solo en los últimos años han aparecido unas primeras investigaciones y publicaciones al respecto.


Para un gemelo sobreviviente casi siempre es una fuerte experiencia traumática el vivenciar la muerte de su hermano durante el embarazo. Esta pérdida a menudo hace sombra a todo lo que le espera después en su vida. Parece ser una mera anécdota al comienzo de su camino y nada más, pero según mi experiencia no se puede subestimar la importancia de esta pérdida en la vida del gemelo solitario. Le determina en muchos aspectos. Hay que entender que para un gemelo la relación con su hermano es la primera relación de su vida, que viene incluso antes de la relación con su madre. La psicología prenatal subraya la suma importancia que tiene este hecho. Los recuerdos e improntas prenatales de un gemelo y de la experiencia de su primera relación de vida son habitualmente de un profundo amor y de una cercanía tan intensa que se vive como una unión. A esto le sigue la muerte y la pérdida de su gemelo, lo que, experimentado desde esta corta distancia, es realmente terrorífico y traumático, y le deja en estado de shock. Lo sorprendente es que las investigaciones muestran que estas tempranas improntas son determinantes para la vida del gemelo sobreviviente, incluso cuando la perdida de su gemelo tuvo lugar en el primer trimestre de la gestación.

El gemelo solitario

Estas primeras experiencias del gemelo sobreviviente marcarán su "guión de vida" aunque no tenga recuerdos conscientes de su hermano perdido. Voy a describir algunos de los aspectos más característicos:

Una consecuencia habitual es que el gemelo sobreviviente vive en una confusión. No tiene claro quien de los dos (o tres) es él: el vivo o el muerto. Por supuesto esto sucede en el profundo inconsciente. Puede ser que el gemelo vivo no quiera dejar a su hermano muerto solo, y le siga amando y acompañando en su alma. Existe el mito griego de los hermanos gemelos Hipnos y Thanatos, dioses del sueño y de la muerte, ambos hijos de la noche. También un proverbio alemán dice que el sueño es el hermano pequeño de la muerte. Una comprensión de este mito es que Thanatos se murió y que su hermano Hipnos se unió con el en sus sueños. De la misma forma el gemelo vivo sigue unido a su hermano muerto. Una vez adulto se siente algo distante de sus seres queridos, de su entorno y de la vida misma. Tiene un pie en la vida y el otro en la muerte.

Desde pequeño siente que alguien falta, lo que le hace sentirse acompañado por una soledad aunque esté arropado por su familia. Puede que tenga un amigo invisible, o una muñeca que es de suma importancia para él. Se retira de forma intermitente a un mundo propio al que los demás no tienen acceso. Esta sensación de soledad y de ser incompleto le acompañará también siendo adulto.

Puede que inicie una búsqueda de algo en su vida aunque no sepa lo que es. Esta búsqueda puede mostrarse de diferentes maneras: viajar por todo el mundo, estar inmerso en una búsqueda espiritual, querer encontrar la pareja ideal. Puede que uno sienta especial interés y atracción por gemelos. O que duplique ciertas posesiones comprando siempre un par de todo.

Muchos gemelos sobrevivientes se sienten culpables de todo, sin entender la causa. En su inconsciente ha quedado la idea de no haber podido salvar a su querido hermano, o incluso de haber causado su muerte. Es la culpa del sobreviviente. Algunos quieren morir, lo que se manifiesta desde una tendencia depresiva hasta la anorexia o el suicidio. Otros sienten una gran angustia con todo lo relacionado con la muerte. O por el contrario tienen una comprensión innata de ella.

En su vida laboral a menudo trabajan por dos (o tres), aunque esto no quiere decir que se permitan disfrutar del éxito que para muchos de ellos es más bien pasajero, como algo que se gana y se pierde. Un número significativo de los gemelos sobrevivientes trabaja en profesiones de ayuda, lo que tiene que ver tanto con su afán de salvar al otro, como con su capacidad empática, típica de un gemelo solitario.

Si el mellizo sobreviviente ha perdido a su melliza, desarrolla a menudo tanto el lado masculino como el lado femenino de su carácter, y lo mismo al revés. Esto incluso puede llegar al extremo de identificarse más con el sexo opuesto.

Un gemelo se relaciona de forma diferente que una persona sin par, y esto puede tomar dos formas. Una es que huya de toda relación intima porque le dé pánico. No se atreve a amar porque lleva en su interior un profundo temor de que su gemelo le arrastrará hacia la muerte. En consecuencia le cuesta abrirse y entregarse a cualquier relación amorosa más adelante en su vida. Siente que necesita una cierta distancia de seguridad aunque no entienda el porqué.

La otra es que busque relaciones cercanas y profundas, mientras que las superficiales no le interesen. Esto incluye a menudo la necesidad de mucho contacto corporal. De esta forma revive su primer modelo de relación. Una vez pasada la fase del enamoramiento es difícil para personas que no son gemelos soportar esta cercanía, porque necesitan más espacio propio donde poder sentirse a si mismos. Esta diferencia hace que muchas relaciones se rompan con el tiempo. Un gemelo solitario, por miedo a perder a su ser querido otra vez, se agarra a su pareja y teme la separación. Si por esta conducta su pareja se siente agobiada y se va, se repite una vez más su vivencia inicial de la perdida. Para él es una catástrofe que le hace sufrir muchísimo. Cualquier pérdida, hasta la muerte de una mascota, puede causarle un sufrimiento que le hunde durante un largo tiempo.

Sean cuales fueren las causas en un primer plano, a menudo tienen menos hijos que otras personas. Aunque a veces lo anhelen tanto que parece una cuestión de vida o muerte. Siendo padres pueden tener un vínculo especial con uno de sus hijos, con quien experimentan una cercanía y unión que refleja la relación que tuvieron con su gemelo. Le cuesta distinguirles emocionalmente. En algunos casos en lugar de tener hijos tienen una mascota que llevan muy de cerca, por ejemplo un pequeño perrito que siempre tienen en el regazo o sujetan en el brazo.

¿Como saberlo?

Aparte de los indicios indicadores que se muestran en los sentimientos, la vivencia interna y el comportamiento de la persona nombrados anteriormente, hay indicadores biológicos que muestran si una persona es un gemelo sobreviviente o no.

Los principales son:

1)fecundación in vitro
2)una ecografía que muestra un embarazo múltiple
3)una perdida de sangre vaginal en el primer trimestre del embarazo
4)una segunda placenta, o una placenta de forma inusual
5)un diminuto feto momificado
6)un parto de un gemelo muerto
7)un teratoma que contiene material orgánico de dientes o de cabello
8)órganos duplicados como un doble útero, etc. o dedos extras (también pueden tener una causa diferente)
9)otros gemelos en la familia (esto muestra una probabilidad genética)

Pero mientras que los indicadores biológicos hablan con claridad, hay que ver el conjunto de los otros indicadores para saber si una persona es un gemelo solitario. Como lamentablemente en muchos casos falta la información sobre las circunstancias del embarazo y parto, puede ser de ayuda considerar la posibilidad de ser un gemelo solitario, cuando a uno le suenan algunos de los nombrados aspectos y sufre de ellos, sin haber encontrado una solución por otros caminos. Muchos de ellos por sí solos pueden también tener otras causas y no indican necesariamente que la persona empezó su camino de vida acompañado por un gemelo. Reconocerse en uno u otro aspecto descrito no significa nada, más bien es la coincidencia con un conjunto de varios aspectos la que apunta a esta posibilidad. Entonces sería necesario adentrarse un poco más en la propia realidad interior para saber la verdad.

Hay varios métodos terapéuticos que ayudan a investigar más: con regresiones guiadas, a través de una Constelación Familiar, con un examen kinesiológico, o analizando los propios sueños, entre otros. El recuerdo está allí, en el inconsciente y en la memoria celular del cuerpo. Cuando uno contacta con ello, experimenta a menudo una comprensión espontánea. De golpe todo lo que antes era una acumulación de piezas inconexas en la vida cobra sentido.

El proceso de sanación

El primer y decisivo paso es reconocer la realidad de ser un gemelo solitario que ha perdido a su hermano en la primera fase de vida, lo que normalmente produce un alivio inmediato. Después uno empieza a hacerse consciente de la relación íntima con su gemelo, lo que es un proceso que necesita su tiempo y dura normalmente varios años. Uno se encuentra con el amor y la felicidad que sentía en la presencia y en la unión con su gemelo, y también con el dolor y el terror que le causó su muerte y que fue una pérdida traumática. La añoranza de reencontrarse con el otro y poder volver al paraíso perdido da paso a un tiempo de duelo. Con el tiempo uno llega a la experiencia de un vínculo de amor entre ambos que se mantiene.

También uno se da cuenta de algunas creencias sobre si mismo y sobre la vida que se formaron en su momento y que ahora le toca revisar. Para dar un ejemplo: de un "soy el culpable, no he hecho lo suficiente para retenerle" uno llega a "soy inocente, porque no estaba en mis manos, fui muy pequeño". A esta nueva comprensión contribuye también llegar a la experiencia de que el hermano muerto no tiene ningún reproche sino que siente amor hacia su gemelo vivo.

Puede ser necesario tratar la experiencia traumática de una muerte vivenciada tan de cerca, para sanar estados de angustia inherentes. A veces partes de uno mismo se quedan congeladas en un estado de shock, lo que después se manifiesta en una falta de vitalidad o de emocionalidad. Aquí hay diferentes técnicas terapéuticas que pueden ayudar a revitalizar estas partes de uno y sanar el trauma, como somatic experiencing o EMDR, entre otros.


En este proceso de sanación se aclara y se separa cada vez más lo que al comienzo era confuso y mezclado, tanto emocionalmente como al nivel cognitivo. Un gemelo es gemelo durante toda su vida, y mantendrá algunas percepciones y actitudes propias de esta vivencia tan determinante. Pero al saberlo uno se entiende mejor y es capaz de discriminar que pieza del puzzle pertenece a que lugar. Finalmente uno llega a sentirse más entero y libre para vivir su vida.

© Peter Bourquin, diciembre 2007



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Marianne Costa entrevistada por Ana Sandrea 2da Parte

Marianne Costa entrevistada por Ana Sandrea 1/2

El camino iniciatico de la mujer de la nación Lakota.

El camino iniciatico de la mujer de la nación Lakota.


El mito de la Mujer Bisonte Blanco describe las siete etapas que sigue la mujer en su camino hacia la autorrealización.El origen del mito lakota es conocido como: “El camino de la belleza” y es un ritual sagrado que dura toda la vida.


1. El camino de la hija
Este período comprende desde el nacimiento hasta la aparición de la primera regla. Todavía es una niña, física y psíquicamente dependiente, mentalmente receptiva, que absorbe todo tipo de enseñanza, ejemplo o estímulo que se le presenta. Si todas estas influencias exteriores son apropiadas, estructuradas y emocionalmente equilibradas, la niña desarrollará el equilibrio, respeto, dignidad y autoconfianza que luego necesitará como recursos para llevar una vida en armonía con todo lo existente.


2. El camino de la mujer
Abarca los años en que una mujer desarrolla la autoconfianza, aprendiendo a controlar su vida independiente de los adultos. Aprende a través de la experiencia personal, desarrolla sus propias respuestas emocionales y mentales y elige sus relaciones. Empieza a explorar su sexualidad y a construir su espiritualidad. Son los años en los que empieza a conocerse y, poco a poco, llega a ser una persona responsable y madura (en nuestra sociedad actual este período va desde la adolescencia hasta los 28-32 años).


3. El camino de la madre
Desde el punto de vista espiritual, el nacimiento de un hijo es el evento más importante de la vida de una mujer; ya que entonces entra a formar parte de la comunidad espiritual femenina. Al cruzar la frontera entre la vida y la muerte con el parto es recibida en la comunidad de las matronas, donde inicia la verdadera enseñanza. En el período de la madre aprende la disciplina del sacrificio: cuerpo, tiempo, psique, conocimiento, vida social, condición económica, relaciones y valores son puestos al servicio de los niños.

Este pasaje, ambivalente como ningún otro, la empuja a superar todos los límites que tenia previstos. Aprende a controlar completamente su mundo, intentando armonizar sus necesidades individuales con las demandas externas que constantemente caen sobre ella; alcanza así el poderoso equilibrio entre realidad interna y externa sobre el cual se basa este ritual sagrado. En el camino de la madre, la vida espiritual de la mujer pone sus raíces y florece: no hay que olvidar que en muchas culturas antiguas el dar a luz simbolizaba para la mujer una iniciación.


4. El camino de la recogedora y el de la ritualista
Ambos caminos son tan antiguos como la raza humana. Recoger es una disciplina que requiere respeto antes que nada; desarrolla poderes especiales de observación y discernimiento en el conocimiento de las estaciones, del clima, de la astronomía y de la curación. Armada únicamente de conocimiento, de intuición y de oraciones, la mujer recolecta gran cantidad de plantas y de sustancias minerales para la cocina, la magia, la higiene y la cosmética. La recogedora tiene que conocer perfectamente dónde y cuando encontrar lo que necesita, la forma más adecuada de conservar, almacenar, preparar las sustancias y utilizarlas en condiciones que resulten eficaces e inocuas.

Una Mujer Medicina nativa nunca aplica el mismo remedio al mismo síntoma físico en distintos pacientes, ya que trata al ser en su totalidad. Para ella “hacer medicina” es conocer al paciente, a su familia, su condición espiritual, mental, física, ambiental y social, y cómo combinar todo esto en el proceso de curación. La aspirante-chamana es también muy consciente del espíritu que hay tras la planta, roca o cristal usados en el tratamiento, a los cuales hay que dar las gracias por la ayuda que le están aportando. Esta parte del trabajo de una Mujer Medicina se caracteriza por la tensión espiritual, aunque no tan intensa como en su primer parto, sus primeras reglas o su responsabilidad de mujer joven de aprender a respetar a los demás (humanos e inhumanos) y sí misma. Una Mujer Medicina que no consigue equilibrio, responsabilidad y ser consciente puede suponer un desastre para toda la comunidad, porque el poder de la mujer es grande, y cuanto más desarrolle la disciplina y la devoción, más aumentará su poder.

Las mujeres que siguen el camino de la recogedora y de la ritualista tienen que ser interiormente seguras, estar profundamente preocupadas por la vida espiritual del planeta y ser capaces de sacrificar su trabajo y su ego por el bien de la comunidad. La ley espiritual básica que la mujer aprende en el camino es que la aspirante a chamana da y da mucho tiempo antes de recoger, aunque sólo sea poco, y todo lo que obtiene de su duro esfuerzo y pruebas personales lo tiene que utilizar en alimentar y fomentar la vida.


6. El camino de la maestra
Aprendiendo, experimentando, alimentando y trabajando la mujer alcanza la edad en la cual se vuelve transmisora de sabiduría espiritual y social. Es compartiendo con los demás las técnicas, las teorías y las experiencias que ha vivido como llega a ser una maestra. Entra en la menopausia tan profunda y madura como la fruta, como la flora. Si ha seguido los caminos descritos anteriormente con armonía entrará en el reino de lo sagrado como miembro de la comunidad cósmica, derecho que se ha ganado a través de su trabajo, sacrificio y devoción.

En este momento puede elegir su campo de acción puesto que es una Mujer Medicina, aunque existan otras formas menos obvias de llegar a serlo. Puede elegir la política, el servicio público o cualquier otra profesión; practicará de una forma sana y espiritual todo lo que decida ser. También puede escoger quedarse aislada o ser una abuela, continuando con sus nietos, sus bisnietos o bien otros niños sin hogar ayudándoles a crecer y educándolos. El modo en que una anciana enfoque su habilidad y su sabiduría depende de la naturaleza del trabajo espiritual hacia el cual ha sido conducida. Gran parte de su enseñanza se transmite a través del ejemplo; ella es un modelo para las mujeres más jóvenes en el camino, y su presencia y esencia revitalizan y enriquecen la vida de su comunidad entera.


7. El camino de la sabia

Alcanzada la vejez, la chamana entra en el período de la maestría, habiendo desarrollado una verdadera sabiduría. El sentido del equilibrio que caracteriza al universo es ahora parte profunda de ella, así como el sentido del humor. Está en contacto directo con hechos naturales y sobrenaturales, siendo capaz de aceptar sus directrices. La esfera de su trabajo ha trascendido su ser personal y privado, su familia; su comunidad se extiende ahora hacia las estrellas. Es un ser sagrado: es completa.

Los siete caminos proporcionan a la mujer la fuerza, la disciplina y la profunda conexión que necesita para canalizar el poder espiritual sin causar daño a sí misma ni a los demás. Le ayudan a desarrollar humildad, orden, respeto dignidad y el sentido de cuidar a toda criatura, dándole una profunda comprensión de sí misma en los aspectos interiores y exteriores. Existen otras formas de autorrealización, pero este bellísimo ritual nos recuerda que no hay que quemar etapas sino vivir con entrega y aceptación todas las experiencias que nos llegan, sean aparentemente buenas o malas, porque es lo que nos toca vivir, y probablemente es lo mejor que nos puede pasar. A menudo las grandes enseñanzas las encontramos en la pequeñas dificultades diarias, por esto el “camino de la madre” es la etapa más difícil en la vida de una mujer; es el sacrificio del ego y el aprendizaje del amor no egoísta, requisitos esenciales para el desarrollo de una conciencia espiritual y cósmica.

Estos siete caminos son los de toda mujer que quiere incrementar su poder espiritual a través de toda una vida, recordando que cada prueba o dificultad que vamos superando es un paso más que vamos dando en nuestro viaje hacia la totalidad.

martes, 29 de mayo de 2012

La imparable Expansión de la Psicogenealogía

Nota mia: Esta entrevista no tiene desperdicio, es un poco larga asi que tengan paciencia y disfruten su lectura, honrando nuestras creencias y lealtades personales...

La imparable Expansión de la Psicogenealogía

Entrevista con ANNE ANCELIN SCHÜTZENBERGER
Esta entrevista apareció, el verano de 1998, en el no. 18 de la revista Nouvelles Clés. Fue revisada y corregida por
Anne Ancelin Schützenberger en septiembre del 2002.


Teórica y, a la vez, investigadora sobre el terreno, profesora universitaria, abierta a todas las innovaciones, psicoterapeuta de formación psicoanalítica, terapeuta de grupo (una de las primeras terapeutas en aplicar el psicodrama de Moreno en Francia) y profesora emérita de psicología de la universidad de Niza, donde ha dirigido durante más de veinte años el laboratorio de psicología social y clínica, Anne Ancelin Schützenberger, después de colaborar con Robert Gessain, Jaques Lacan y Françoise Dolto, Carl Rogers, J.L. Moreno, Margaret Mead y Gregory
Bateson, la escuela de Palo Alto y la escuela de Dinamarca de grupos de Kart Lewin, se hizo famosa cuando, ya en la segunda mitad de su vida, publicó un libro que se convirtió en un éxito de ventas: Aïe mes aïeux! (traducido en varios idiomas). Para muchos universitarios y psicoterapeutas, es la persona que introdujo la dimensión transgeneracional (que algunos llaman trans o psicogenealógica) en sus trabajos por un asunto concreto: el síndrome del aniversario. Por lo tanto, nos ha parecido lo más lógico abrir esta serie de entrevistas con una conversación con
esta gran dama.

La psicogenealogía abarca muchas teorías, prácticas y escuelas de pensamiento. Pero también se ha convertido en una palabra popular, un termino común aplicable a casi todo. Y eso es, indudablemente, gracias a la popularización que Anne Ancelin Schützenberger hizo de ella, principalmente en Francia, en la década de los ochenta.

Después de trabajar durante muchos años con enfermos de cáncer, entre otras cosas con la ayuda de la versión clínica del método Simonton que, apoyándose a la vez en la medicina tradicional y en un seguimiento psicoterapéutico, permite reforzar las ganas de vivir y el sistema inmunológico mediante visualizaciones positivas, empezó a descubrir en sus biografías unos sorprendentes fenómenos de repetición, idénticos a los que sufrieron seres queridos ya desaparecidos.

Y así invento el método del genosociograma, una especie de árbol genealógico muy particular, priorizando sobretodo los acontecimientos sorprendentes o chocantes, tanto para bien como para mal: enfermedades, nacimientos, accidentes, muertes precoces e injustas, matrimonios, viajes lejanos, etc.; mostrando, con una presentación gráfica de toda la familia , en el sentido amplio de la palabra, a lo largo de media docena de generaciones, los principales lazos afectivos, positivos, negativos u olvidados, acabando en el momento en que se produjeron las sorpresas genealógicas.

"No somos tan libres como creemos-dice Anne Ancelin Schützenberger-, pero tenemos la posibilidad de conquistar nuestra libertad y salir del destino familiar repetitivo de nuestra historia si comprendemos los complejos lazos que se han tejido en nuestra familia y descubrimos los dramas secretos, las palabras que nunca se dijeron y los duelos inacabados."

¿Su método? La terapia transgeneracional psicogenealógica contextual clínica, cuya principal misión es desenmascarar nuestras lealtades invisibles y nuestras identificaciones inconscientes repetitivas (alegres o trágicas) que nos obligan a pagar deudas a nuestros antepasados, lo queramos o no, y a repetir las tareas interrumpidas porque no están terminadas. Como escribe en Aïe mes aïeux!: "La vida de cada uno de nosotros es una novela. Usted, yo, todos vivimos
prisioneros en una tela de araña invisible de la que también somos los tejedores. Si corregimos nuestra tercera oreja, nuestro tercer ojo, si aprendemos a manejar y a comprender mejor, a ver estas repeticiones y coincidencias, la existencia de cada uno será mucho más clara, más sensible a lo que somos, a lo que deberíamos ser.

¿No hay manera de escapar de esos hilos invisibles, de esas triangulaciones, esas repeticiones?".

Usted es psicoterapeuta y analista perro cuando recibe a un paciente, se interesa mas bien poco por su historia individual o, al menos, la coloca en un contexto mucho más amplio, pidiéndole al individuo que le informe sobre la vida de sus antepasados. Le hace escribir las fechas con bolígrafo en un papel.

¿Cómo ha llegado a transformar de este modo el desarrollo del proceso curativo?

Anne Ancelin Schützenberger: Para empezar, quiero decir, para aclarar lo que usted ha dicho, que no es exactamente un proceso curativo, sino más bien un análisis más profundo y extenso de la visión, un análisis que acompaña o precede a una terapia, una crisis o una enfermedad grave, una búsqueda de identidad, un desarrollo personal o un cambio de vida. En la década de los sesenta, acompañaba y atendía en su casa de París, por petición suya, a una chica sueca de treinta y cinco años que se sabía condenada por un cáncer Terminal y que no quería morir "troceada como una salchicha" he hizo un llamamiento de socorro. Los médicos acababan de amputarle, por cuarta vez, una parte del pie y se disponían, impotentes, a amputar todavía más arriba. Como yo tenía una formación psicoanalítica freudiana, le pedí que se liberara de espíritu y me hablara, mediante una asociación de ideas, de todo lo que se le pasara por la cabeza. Como sabe, un análisis es largo, a veces demasiado, y este ejercicio hubiera podido durar diez años.

Sin embargo, no teníamos tanto tiempo: era una carrera contra la muerte. Resultó que en su casa, el salón estaba presidido por un retrato de una mujer joven muy bella. Mi paciente me dijo que era su madre, muerta de cáncer a la edad de treinta y cinco años. Entonces le pregunte cuantos años tenía. "Treinta y cinco", dijo ella. Yo dije: "Ah". Y ella respondió: "¡OH!". A menudo tenía la impresión que aquella chica estaba tan identificada con su madre que era como si estuviera "programada" para seguir y repetir su trágico destino. A partir de entonces, todo cambió, tanto
para ella como para mí.

A parte de la coincidencia de edad, del destino, ¿qué es lo que le hizo pensar que tras esa enfermedad se escondía un caso de transmisión genética?

A.A.S: Es difícil responderle. . Por una parte, siempre me habían enseñado que el cáncer de mama no era una enfermedad hereditaria genéticamente; por otra parte, ¿por qué precisamente a la misma edad? Es la misma dificultad que siempre se presenta, al tratar temas relacionados con el inconsciente, de invocar al destino como causa. En cuanto a la genética, difícilmente podía hacer coincidir las fechas con tanta exactitud. Aquí debo hacer un inciso para puntualizar que mi marido era médico, genetista, matemático y estadista y que yo me sirvo de la observación clínica de manera bastante rigurosa. Además, esa historia enseguida me recordó otra.

Un día, mi hija me dijo: "¿Te has dado cuenta, Mamá? Tu eres la mayor de dos hermanos, de los que el segundo está muerto; Papá es el mayor de dos hermanos, de los que el segundo está muerto y yo soy la mayor de dos hermanos, de los que el segundo está muerto". Al principio, fue un choc. A partir de entonces, me empeñe en verificar, con otros pacientes, mi intuición en relación a esa chica. Les pedí a todos que reconstruyeran conmigo su árbol genealógico completo y que, si era posible, debajo del nombre de padres, abuelos, bisabuelos, tíos y primos, indicaran los momentos claves de la historia familiar: tuberculosis del abuelo, matrimonio o matrimonio en segundas nupcias de la madre, accidente de tráfico del padre. Mudanzas y desarraigos continuos, cambios de clase social, quiebras económicas, fortunas, participación en alguna guerra, muertes prematuras, alcoholismo, ingresos en hospitales psiquiátricos o en la cárcel, sin olvidar los títulos universitarios y las profesiones. También les pedí que, si podían, escribieran las edades y las fechas en las que se produjeron estos sucesos.

Estos árboles genealógicos tan extensos (bautizados como genosociogramas) revelaron algunas repeticiones sorprendentes: una familia donde, durante tres generaciones, las mujeres morían de leucemia en el mes de mayo; una serie de cinco generaciones donde las mujeres caían en la bulimia a los trece años; una familia donde los hombres eran víctimas, sistemáticamente, de un accidente de tráfico el primer día de colegio de su hijo mayor, etc. Estará de acuerdo en que es un poco atrevido atribuir al destino el hecho de que, en una familia, encontremos, generación tras generación, las mismas fechas de nacimiento, el mismo número de matrimonio en los hombres o en las mujeres, el mismo número de hijos ilegítimos o naturales, de mortinatos, de muertes trágicas precoces…¡y siempre a la misma edad!

En cuanto a la herencia genética, ¿cree usted que un accidente de tráfico puede transmitirse por el ADN?
Tiene que intervenir otra cosa, es evidente, porque, cuando se prestaba atención, la frecuencia y la visibilidad de las repeticiones era tan evidente que no podía ser fruto del destino.

¿Y cómo se explica esas repeticiones? ¿Por qué repetimos lo que vivieron nuestros padres o nuestros antepasados?

A.A.S.: repetir las acciones, las fechas o las edades que han conformado la novela familiar de nuestra línea sucesoria es una manera de mantenernos fieles a nuestros padres, abuelos y demás antepasados, una manera de seguir la tradición familiar y de vivir conforme a ella. Esa lealtad es la que empuja a un estudiante a suspender el examen que su padre nunca aprobó, movido por un deseo inconsciente de no sobrepasar socialmente a su progenitor.

O a seguir con la profesión de su padre, ya sea fabricante de instrumentos musicales de cuerda, notario, panadero o médico. O, en el caso de las mujeres de una misma familia, a casarse a los dieciocho años y tener tres hijos, todas niñas o todos niños. A veces, esta lealtad invisible sobrepasa los límites de lo verosímil y, sin embargo, se repite. ¿Conoce la historia de la muerte del actor Brandon Lee? Murió en medio de un rodaje porque, desgraciadamente, alguien olvidó una bala en un revólver que tenía que estar descargado. Ahora bien, justo veinte años antes de este accidente, su padre, el famoso Bruce Lee, murió de una hemorragia cerebral en pleno rodaje de una escena donde su personaje supuestamente moría de un disparo lanzado con un revólver que se suponía no estaba cargado…

Mantenemos, literalmente, una poderosa e inconsciente fidelidad a nuestra historia familiar y nos da muchísimo miedo inventar algo nuevo en la vida. En algunas familias, vemos que el síndrome del aniversario se repite, en forma de enfermedades, muertes, abortos naturales o accidentes, durante tres, cuatro, cinco, ¡Y hasta ocho generaciones!

Sin embargo, existe una razón más oscura por la que repetimos las enfermedades y los accidentes de nuestros antepasados. Si toma un árbol genealógico cualquiera, verá que está lleno de muertes violentas y adulterios, anécdotas secretas, alcohólicos e hijos bastardos. Todo esto son cosas que uno esconde, heridas secretas que uno no quiere mostrar. Ahora bien, ¿Qué sucede cuando, por vergüenza, por conveniencia o por proteger a nuestros hijos o a nuestra familia, no hablamos del incesto, de la muerte sospechosa o de los fracasos? El silencio alrededor del tío alcohólico creará una zona de sombras en la memoria de un hijo de la familia que, para llenar el vacío y las
lagunas, repetirá en su cuerpo o en su vida el drama que han intentado ocultarle.

En una palabra, será alcohólico como el tío. Ya en su época, Freud decía que “lo que no se expresa con palabras,
se expresa con los dedos”, cito de memoria. Yo creo, como escribí en mi libro, que “lo que las palabras no dicen, los males lo comunican, lo repiten y lo expresan”.

Pero, esa repetición implica que el chico debe saber algo de la vergüenza familiar y que ha debido oír hablar del desgraciado tío, ¿no?

A.A.S: ¡Claro que no! Hablar no es necesario para comunicarse: los estudios sobre la comunicación no verbal y el lenguaje del cuerpo demuestran que los seres humanos nos comunicamos a través del lenguaje pero también con el cuerpo, los gestos, el tono de voz, la respiración, la actitud, el estilo de vestir, los silencios, la evasión de determinados temas… La vergüenza, igual que el secreto, no necesitan ser evocados para pasar de generación en
generación y venir a perturbar a un eslabón de la familia, un eslabón directo o indirecto, o alguien indirectamente relacionado con la familia o que actúe por lealtad familiar, por identificación.

Le voy a dar un ejemplo: una niña de cuatro años que tenía pesadillas en las que la perseguía un monstruo. Por las noches se despertaba tosiendo, gritando y con dificultades para respirar y cada año, el mismo día, la tos degeneraba en un ataque de asma. Le pregunté a la madre qué día había nacido. “La madrugada del 25 al 26 de abril”, me dijo. Conozco la historia de Francia y sé por estudios realizados con pacientes míos, que muchos traumatismos familiares tienen su origen en las persecuciones en tiempos de guerra, en ocasiones muy antiguas, o están relacionados con
muertes trágicas en el campo de batalla.

Entre el 22 y 25 de abril, las tropas alemanas lanzaron por primera vez gases de combate sobre las tropas francesas. En Ypres, miles de soldados franceses de la Primera Guerra Mundial murieron gaseados, asfixiados. Entonces, le pedí a la madre que buscara las palabras Ypres y Verdún en el genosociograma familiar y encontró que un hermano del abuelo fue uno de esos soldados muertos por los gases… ¡la noche del 25 al 26 de abril de 1915! Luego le pedí a la niña
que dibujara el monstruo que la perseguía en las pesadillas y dibujó lo que ella llamaba “unas gafas de buceo con una trompa de elefante”. Era una mascara antigas de la Primera Guerra Mundial, reconocible por cualquiera de nosotros.

Sin embargo, la niña nunca había visto ninguna máscara y nadie nunca le había hablado de la trágica muerte del tío abuelo ni de las consecuencias de una muerte por inhalación de gas de combate, principalmente, gas mostaza. Verificamos todos los datos en el ministerio de la guerra: el tío abuelo había demostrado valentía y lo habían condecorado. Sin embargo, a pesar de todos los no-dichos, la información pudo transmitirse: la niña tosía y escupía, se quedaba sin respiración y se angustiaba como el difunto tío abuelo en la trinchera, con un paroxismo a una
hora determinada (hacia media noche). Y todo eso hasta el día en que hizo el dibujo…

¿Cómo ha podido pasar toda esa información a través de dos generaciones? ¿Cómo se ha transmitido? Quizás por el coinconsciente familiar y de grupo, quizás por las ondas morfogénicas de las que habla Rupert Sheldrake, quizás porque el discurso familiar lo había evitado (no se habla de lo que causa tanto sufrimiento). El recuerdo de una muerte trágica y de un muerto mal enterrado hizo que su abuelo y su madre crearan una zona de sombras donde se escondía el dolor, como en una cripta.

Mi hipótesis es que, durante toda su vida, se habrían producido lagunas en el discurso del abuelo y la madre. Cada vez que éste haya encontrado una ocasión para recordar la brutal muerte de su familiar (una foto de familia, una película bélica en la televisión…) habrá manifestado más dificultades al expresarse con la mirada, la voz o la actitud que por el contenido de las palabras que hubiera podido decir. Habrá evitado ver una película sobre la guerra, habrá hablado mal de los soldados alemanes, habrá tenido miedo del gas, de la cocina…

Entonces, esas evasiones pueden transmitir una información “al vacío”. Pero ¿Pueden alcanzar tal nivel de precisión de llegar a grabar la imagen fotográfica de una máscara antigas en las pesadillas de la niña?

A.A.S.: Actualmente, decenas de médicos hemos constatado esto entre nuestros clientes en lugares tan dispares como Europa, América del Norte y del Sur, África y Oriente Medio. Todo sucede como si, realmente, los descendientes tuvieran una forma de memoria fotográfica o cinematográfica, con sonidos, colores, imágenes, olores, temperaturas, etc. Hay personas que despiertan heladas, temblando y sudando de angustia, encogidas, como si estuvieran prisioneras
en un campo de concentración, sobre un colchón putrefacto o en una trinchera de guerra cuando, en realidad, están abrigados en una cama limpia y nunca han vivido nada parecido.

Sin embargo, no creo que este fuera el caso de esta niña. Más bien creo que, en este caso, lo que tenemos es una comunicación de inconsciente a inconsciente; lo que Moreno denomina el coinconsciente familiar o de grupo.

¿Quiere decir que las imágenes o los secretos de familia pasan de una generación a otra a través de una especie de telepatía?

A.A.S.: No. Pasan a través de la doble unidad madre-hijo. Y también puede producirse a través de una memoria transgeneracional que hemos constatado pero que todavía nadie ha podido demostrar. Creo que, cuando un niño crece en el útero materno, sueña lo mismo que la madre y que todas las imágenes del inconsciente materno y del coinconsciente familiar pueden grabarse en la memoria del bebé antes de nacer. Desgraciadamente, esta hipótesis todavía no ha
desembocado en ninguna investigación científica seria. ¡Y, sin embargo, está en juego la salud de todos!

De todos modos, cabe recalcar que, desde 1998, hay quien empieza a hablar de memoria celular y que se están realizando investigaciones científicas, médicas y biológicas, sobre todo en el INSERM (Institut National de la Santé et de la Recherche Médicale), sobre el núcleo celular y una eventual memoria afectiva.

Pero, antes de dar ninguna conclusión, vamos a esperar los resultados de esas investigaciones, que se darán sobre 2005 o 2010.

La fidelidad a nuestros antepasados nos gobernaría. ¡Nuestro inconsciente nos obligaría a honrarlos, y entonces aparecerían unos fenómenos sorprendentes: un cáncer o un violento atropello! ¿Puede explicitar todo esto en términos médicos?

A.A.S.: Prefiero precisar mi punto de vista y el de alguno de mis colegas. Nunca he dicho que el objetivo fuera honrar a nuestros antepasados, esa frase no es mía. No se trata de eso, sino de repeticiones de acciones interrumpidas, de duelos no realizados después de traumas insoportables, indigestos o no digeridos (si me permite las expresiones) que van a quedarse en el estómago impidiendo que el duelo se exprese y transmitiéndose a nuestra descendencia; una masacre masiva, un exilio, la perdida de una casa o unas tierras, una injusticia…

Es la constatación que Bluma Zeigarnick, un alumno de Kurt Lewin, presentó en su tesis de doctorado Psicología Gestalt, en 1928, sobre los actos interrumpidos que pueden repetirse una y otra vez a lo largo de la vida de un individuo; es lo que en psicología se conoce como el efecto Zeigarnick y que yo explico a mis pacientes para ayudarlos a revivir y superar los duelos no realizados de los dramas pasados.

No estamos hablando de verdaderas maldiciones o, en ocasiones sí, en determinados momentos cruciales de la historia, como el caso de la maldición de los reyes de Francia por parte del Gran Maestro de los Templarios, Jaques de Molay, mientras ardía en la hoguera, el 18 de marzo de 1314. En cambio, la llamada maldición de los Kennedy sólo es un mito, aunque podamos encontrar una lealtad familiar inconsciente en la repetición de determinadas fechas, como el 22
de noviembre. Esta fecha aparece por primera vez en su genosociograma en 1858, día de la muerte del padre del abuelo del presidente John F. Kennedy, y una segunda vez en 1963, día del asesinato de este último, que decidió ir a Dallas a pesar de muchas advertencias y no quiso saludar desde un coche cubierto, como si se hubiera olvidado de qué día era… pero no de su deber de morir.

En realidad, esta mórbida forma de repeticiones (que algunos denominan maldición) depende de un mecanismo que la medicina cada vez conoce mejor. Toda muerte causa una depresión en el ser humano. Perder la casa o el trabajo también supone el poder y la necesidad de realizar un duelo. Una vez pasada la revuelta contra lo inaceptable, la tristeza del duelo provoca una disminución del sistema inmunológico.

En ese momento, muchas personas deciden, de manera totalmente inconsciente, que se van a morir a una edad determinada: “Mi madre murió a los treinta y cinco años, yo no voy a pasar de esa edad”, dijo la chica sueca. Y cuando llega a esa edad, cae en una profunda depresión que debilita su sistema inmunológico hasta el punto de
desembocar en un cáncer. Y con el accidente de tráfico sucede lo mismo: cuando se acerca la fecha de un trauma familiar muy profundo, una persona puede empezar a correr riesgos insensatos y, evidentemente, el accidente acaba llegando. El inconsciente vela por todo eso, como un reloj invisible. Yo lo llamo fragilización del año (o periodo) aniversario.

¿Se podría evitar? ¿Puede alguien escapar a la repetición y dirigir libremente su propia historia?

A.A.S.: Para evitar la repetición, es necesario tener consciencia de ella. Acuérdese de la chica sueca. Cuando la ayudé a darse cuenta de que, si sucumbía al cáncer, no habría nadie que le llevara flores a la tumba de su madre y que, además, su querida madre hubiera querido que ella viviera mucho más, para ella fue un choc muy grande e, inmediatamente, se produjo un cambio radical en su vida y en su enfermedad. Recuperó las ganas de vivir, dejó de desarrollar síntomas del cáncer, las metástasis desaparecieron, recuperó la energía y ganó peso, volvió a su trabajo y a su vida normal… Hizo que le pusieran una pierna artificial y aprendió a esquiar y a conducir un coche adaptado. Estaba tan radiante que los que la habían cuidado casi no la reconocieron.

Si el origen del dolor o de la enfermedad está cerca de la consciencia, el mero hecho de visualizar la historia familiar de golpe, seis o siete generaciones, es decir colocarla en el árbol genealógico, en su contexto psico-político-económico-histórico a lo largo de los años y, bruscamente darse cuenta de las repeticiones, puede bastar para crear una emoción lo suficientemente fuerte como para liberar al enfermo del peso de las lealtades familiares inconscientes. Personalmente, al hacer trabajar a un paciente sobre su familia, su árbol genealógico y sus secretos, a menudo consigo poner al día, en dos o cuatro horas, lo que antes tardaba diez años de diván en conseguir. La
realidad de los hechos y las repeticiones saltan a la vista. Todo se ve más claro desde el principio.

Sin embargo, desconfiemos, como Freud, de la catarsis a la que no sigue una preelaboración (el famoso working through, el trabajo continuo sobre uno mismo, sus sueños, sus asociaciones de ideas, sus lapsus… que componen la curación analítica=. Recordemos que Freud, en una de sus obras2, exponía el problema de las recaídas al final de la terapia y comparaba la curación con una sinfonía, cuyas notas se desarrollan y se retoman en varios registros, varias veces, antes de estallar justo antes del final.

Además, a veces el secreto familiar está tan oculto que resulta imposible tomar consciencia de él. En estos casos, es necesario recurrir al análisis de los sueños, las asociaciones de ideas (mediante un diálogo con el terapeuta, como propone Winnicott, inventor del codiseño) o a los recuerdos personales y los intercambios de opiniones con un pequeño grupo de terapia, con una puesta en escena de las experiencias familiares, como en el psicodrama.

El hecho de poner en escena una situación antigua de forma integral, con todo el cuerpo y no únicamente con las palabras, ayuda a revivir la emoción de lo que se escondió y permite, al fin, expresar los sentimientos reales y la tensión que había nacido entre lo que nos escondían y lo que, sin embargo, presentíamos, hablar, llorar, gritar y pegar previene la conversión del trastorno psíquico en síntoma somático. Por eso es tan importante poder expresar las emociones, los verdaderos sentimientos, sin miedo ni pudor, los secretos, los no-dichos, los traumas ocultos, los
grandes dolores y los duelos no realizados (en el psicodrama, la técnica del exceso de realidad permite despedirse de los muertos antes de su muerte, como si sucediera en ese momento, o después, en su tumba o cerca del mar que los engulló sin sepultura, por ejemplo, y al terminar de una vez por todas con las tensiones acumuladas y conseguir la Gestalt que hasta entonces sólo había intuido).

El siglo XX fue el siglo de las hecatombes. Por primera vez en nuestra historia, millones de hombres fueron enterrados, a menudo sin sepultura, lejos de su tierra y de sus antepasados.

¿Podemos hablar, en este caso, de un enorme trastorno generacional en nuestra civilización?

A.A.S.: En el siglo XX apareció un fenómeno nuevo: las masacres masivas de la Primera Guerra Mundial, seguida de las guerras civiles rusa y española y de la Segunda Guerra Mundial. Estos conflictos provocaron millones de muertos anónimos; innumerables desaparecidos sin sepultura; la coexistencia, en las trincheras o en los campos de concentración, de muertos, de agonizantes y de vivos, la lenta agonía de los heridos o los gaseados… y las pesadillas de los supervivientes y sus descendientes. Recordemos que, ya en su época, los cirujanos militares de Napoleón I
reconocieron e identificaron, durante la retirada de Rusia, en 1812, el "síndrome de silbido de las bombas" para calificar los sufrimientos, las pesadillas y las angustias de los supervivientes y los testigos de la trágica muerte de sus compañeros (lo mismo que encontramos actualmente en las pesadillas de sus descendientes en muchos países como Francia, Israel, Armenia, Polonia… incluso en Canadá y Estados Unidos).

Cuando uno sabe que un muerto mal enterrado impide realizar el duelo en la familia, resulta fácil imaginar que una hecatombe pueda generar un inmenso trastorno en la civilización. Y no hablemos de los niños armenios masacrados en 1915 (más de dos millones), de los judíos deportados a los campos de concentración o los gaseados de Verdún que sufren crisis de asma, eczemas y violentas migrañas los días de la masacre, la deportación o el drama. En estos casos
creo que es posible realizar un trabajo terapéutico a gran escala, con todos los supervivientes y descendientes como pacientes. Cuando un antepasado ha sufrido, para sus descendientes es fundamental que el dolor sea reconocido.

Por eso para los armenios ha sido realmente importante ver recientemente que la comunidad internacional reconocía su genocidio, aunque se haya producido cincuenta años después. Estoy segura de que a millones de personas esto les ha permitido recuperar la paz interior. Tenían que matar el fantasma. En el caso contrario, hay una dimensión dramática en el olvido de ciertas fechas, como la del asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero del imperio
austrohúngaro, el 28 de junio de 1914 en Sarajevo, que desencadenó la Primera Guerra Mundial, la subida al poder de Hitler y la Segunda Guerra Mundial.

Una vez dicho esto, también debo reconocer que no hace falta hablar de circunstancias tan dramáticas para que el síndrome de repetición arruine la existencia de alguien. De la cantidad de personas que han acudido a mi consulta porque sufren problemas psicosomáticos inexplicables, los hay por ejemplo que se les repite un sueño en que sistemáticamente suspenden un examen y su vida profesional queda en el aire… sin ninguna razón aparente.

Me acuerdo de un chico trabajador e inteligente que tenía éxito en todo, menos en los exámenes. Juntos descubrimos que, desde el siglo XIX, catorce de sus primos habían suspendido el bachillerato. Buscamos el origen del problema y, al final, comprobó que a su bisabuelo lo habían echado de la casa el día antes del examen de bachillerato porque se había acostado con la criada y la había dejado embarazada, y como tenía un estricto sentido de la responsabilidad, se fue y se casó con ella. Pues bueno, el hijo de este señor a su vez, dejó la escuela el día antes del examen y su hijo también, cada vez por razones banales. Y este peso se transmitió durante cuatro generaciones porque el bisnieto de este señor todavía sufrió las consecuencias de esta falta cuidadosamente escondida por toda la familia.

Desde que descubrimos la historia y realizamos un trabajo familiar, ¡Todos los hijos de la línea sucesoria aprobaron sus exámenes!

¿Y cómo se puede explicar el entusiasmo actual por la terapia transgeneracional?

A.A.S.: vivimos un periodo de profunda transformación de nuestro medio y de nuestra manera de pensar, tanto del cuadro de vida como de su contexto. Es, como dijo Alvin Toffler, un estrés colectivo, una especie de choc del futuro, algo que muchas personas viven con cierto grado de angustia. Hoy en día, existen muchos datos desconocidos de los cuales depende la supervivencia de nuestra cultura y de nuestro planeta. Durante el trastorno general, muchos terapeutas se tienen que enfrentar a casos difíciles en los que se apoyan las teorías clásicas. Permitir un arraigo de la persona a su historia forma parte de las soluciones.

En Aïe mes aïeux! a menudo hace referencia al psicoanalista húngaro Iván Boszormenyi-Nagy.
¿Qué demostró?

A.A.S.: En su práctica clínica, hacía que sus pacientes hablaran de sus familias porque, según él, el objetivo de la intervención terapéutica era restituir una ética de las relaciones transgeneracionales.

Sus conceptos clave de lealtad familiar invisible y de gran libro de cuentas familiares me han facilitado mucho el trabajo. La unidad de los miembros de un grupo depende de su lealtad. Y se debe establecer un vínculo entre esa lealtad tanto como las ideas como con las motivaciones y los actos de cada miembro del grupo. Y de ahí se desprende otro concepto: el de la justicia familiar.

Cuando la justicia falla, esto se traduce en el abuso de unos miembros de la familia sobre los otros, y entonces hay que ir a buscar patologías o accidentes repetitivos. En cambio, en caso contrario, hay efecto, atenciones recíprocas y las cuestiones familiares están al día. Podemos hablar de equilibrio de cuentas familiares o de un gran libro de cuentas familiares donde cada uno puede verificar si están en números negros o rojos.

Si se deja que las deudas, las obligaciones y los favores que se deben se acumulen de generación en generación, se corre el riesgo de tener que enfrentarse con todo tipo de problemas, como herencias injustas, querellas, rupturas anormales… Uno de los débitos familiares típicos es una muerte que se ha vivido como algo tan injusto que no se puede llorar, decir, vivir el duelo y así la herida queda abierta por siempre jamás.

¿Puede darnos algún otro ejemplo de deudas en las cuentas familiares?

La deuda más importante de la lealtad familiar es la que cada persona siente hacia sus padres por el amor, el cansancio y las situaciones que ha recibido desde la infancia hasta la edad adulta. Satisfacer esa deuda es de orden transgeneracional, es decir, que lo que hemos recibido de nuestros padres, lo transmitiremos a nuestros hijos, etc. Puede darse el caso de que haya distorsiones patógenas entre los méritos y las deudas. Pongamos un ejemplo: hay familias en las que la hija mayor adopta el papel de madre con sus hermanos pequeños, e incluso con su propia
madre. Es lo que llamamos parentificación. Un niño que debe adoptar el papel de padre o madre demasiado temprano sufre un importante desequilibrio relacional.

En realidad es muy difícil entender los lazos transgeneracionales y el libro de méritos y deudas, porque no hay nada claro. Cada familia tiene su manera de definir la lealtad familiar. Pero el estudio transgeneracional puede aportar una clarificación definitiva sobre el tema.

En su obra, descubrimos un enfoque antropológico donde insiste en la importancia vital de las normas familiares.

A.A.S.: ¡No fue casualidad que dejara analizarme por un antropólogo (Gessain fue director del Museo del Hombre y acompaño a Paul Émile Victor en su visita a los esquimales) y que trabajara con Margaret Mead! El enfoque antropológico contextual es fundamental: es completamente necesario colocar a las personas y los acontecimientos en su contexto y entender las normas familiares y sociales de la época, del medio y del lugar precisos.

Hablemos de algunas normas familiares que nos encontramos a menudo: hay familias cuidadores/cuidadas, donde determinados miembros de la familia cuidan a otro, que está enfermo; en otras familias la norma es hacer lo que sea para que el hijo mayor vaya a la universidad, aunque siempre tiene que ser un chico, nunca una chica; hay otras familias donde se designa a un heredero para continuar con los negocios familiares; en otras, varias generaciones conviven bajo el mismo techo. En otra época, un hijo heredaba todo lo de casa y los demás tenían que ir a buscarse la vida.

Cuando uno observa un genosociograma, es esencial ver qué normas están en vigor y quién las ha elaborado. Puede ser un abuelo, una abuela, un tío… Cuando uno empieza a entender estas normas, puede intentar ayudar a la familia a conseguir una disfunción relacional menor y un mejor equilibrio de deudas y méritos de cada uno. ¡No siempre es fácil descifrar una familia!

También ha estudiado en profundidad el fracaso escolar. Según usted, ¿suele ser algo de orden transgeneracional?

A.A.S.: Mi enfoque es contextual, sociopsicológico, psicoanalítico, transgeneracional, etnológico y etológico a la vez. Todas estas ciencias son importantes y sus aportaciones son complementarias. En el caso del fracaso escolar, tenemos que añadir el especto socioeconómico de las lealtades familiares brillantemente analizadas por Vincent de Gaulejac que, debo admitirlo, me han abierto mucho los ojos. Demuestra lo difícil que es para un buen hijo o una buena hija sobrepasar el nivel de estudios de sus padres; es posible que se pongan enfermos el día

antes del examen, o perderán el tren, o tendrán un accidente por el camino, o sencillamente se olvidarán de poner el despertador. Al hacer esto, responden inconscientemente al mensaje doblemente apremiante de su padre, el famoso double-mind: “Haz como yo pero, sobretodo, no hagas como yo”. Es decir: “Lo hago todo por ti y quiero que tengas éxito… pero me da miedo que seas más que yo y que nos abandones”. Sin embargo, estos mensajes son casi todos de los tiempos de
generaciones precedentes. Aún así, la fidelidad a nuestros antepasados, ya sea consciente o inconsciente, siempre está presente.

La historia de las generaciones pasadas puede guiar nuestro destino individual. Lo que significa que algo que un antepasado vivió hace cincuenta o cien años puede orientar las elecciones vitales, determinar la vocación, desencadenar una enfermedad o incluso provocar la caída de las escaleras de un bisnieto. Entonces ¿qué queda a nuestra libre elección?

A.A.S.: Todo, Porque también tenemos la posibilidad de desligarnos de las repeticiones
familiares para reconquistar nuestra libertad y empezar, por fin, nuestra propia historia.

SEMILLAS QUE CURAN:

SEMILLAS QUE CURAN:


En esencia dice:

Cuando a cualquier semilla, la impregnamos con información de nuestro estado de salud procediendo a tenerla unos 9 minutos debajo de la lengua, sembrandola respetando los ciclos lunares y sin regarla hasta pasados tres días (para que no pierda la información que previamente le hemos transmitido), los frutos de estas semillas, (sea cual sea la variedad) se convierten en la mejor medicina personalizada para curar cualquier enfermedad que padezcamos.
Aquí tenéis el enlace a la traducción del capitulo 11 del libro 1:

http://www.cedrosresonantesderusia.es/descargas/anastasia-11-completo.pdf

miércoles, 23 de mayo de 2012

Qué organo de tu cuerpo está teniendo una dolencia?

Qué organo de tu cuerpo está teniendo una dolencia?

Interesantísima nota que lo asocia a las emociones para que sepas lo que debes trabajar para sanar...

Los Orgános del Cuerpo y su Relación con Las Emociones

El Hígado:
Está a cargo de descomponer y de almacenar y reconstruir la materia. Si la vida de una persona se desmorona, y no puede llevar a cabo la tarea de reconstruir, entonces uno almacena sensaciones de hallarse sobrecargado, sobre-exigido, lo cual puede crear bronca, odio y resentimiento. Mucha gente de hecho están sobrecargadas por las circunstancias de sus vidas, pero el umbral difiere ampliamente y por supuesto muchas personas tienen distintas neurosis cuando se sienten sobrecargadas.

Los Pulmones:
Tienen dos funciones: inspiran la vida y expresan ideas a través del habla. Si tiene problemas con los pulmones, la expresión de uno está siendo sofocada, no se pueden expresar libremente, en algún área de su vida.
Cuando una palabra subyuga a un niño, el niño puede convertirse ya sea en una persona muy ruidosa y que siempre presiona a los demás para que justamente lo escuchen, lo cual es una sobre-estimulación de los pulmones, o nos rendimos, porque nos hallamos oprimidos y cerramos nuestra comunicación, y entonces tenemos los pulmones débiles.
Generalmente si ustedes tienen problemas con los pulmones, es porque tienen que hacerse oír, y aprender nuevas formas de comunicación. Y con respecto a sentirse oprimidos, recuerden que hay cierta gente que se siente oprimida en un segundo, uno se les acerca y ya se sienten oprimidos, eso es lo que quiero significar. Ellos están tan llenos sin poder desagotar, por eso toda la reducción del stress es una ayuda tan grande.
La meditación reduce al stress y si aprenden a hacerlo adecuadamente es muy útil, pero si lo hacen solamente un rato corto esto no consigue el efecto deseado.

El Estómago:
Es la asimilación de las experiencias de nuestros ideales, y si sienten que es demasiado lo que pasa, uno no puede asimilar las cosas adecuadamente, entonces el estómago se puede descomponer, y el resultado de una preocupación crea una rajadura entre la mente y las emociones.
Recuerden nuevamente que si sienten que es demasiado lo que pasa, y para mucha gente es cierto, los que tienen muchos temas simultáneos, todo está sucediendo demasiado y todo el tiempo, siendo ellos mismos los que están creando todo eso, ya que son patrones de conducta, entonces hay que mirar.

El Páncreas:
Tiene que ver con el azúcar y con la dulzura de la vida, pudiendo el mismo ser dañado por la amargura, en especial una mamá muy amargada, y hay mucha gente sufriendo este problema.

Los Riñones:
Involucran emociones y son el canal procesador de agua más importantes, ya que es ahí donde se almacena los temores resultantes de traumas, los cuales dañan a la vitalidad de la persona, bloquea su motivación y su entusiasmo. Cuando el temor se almacena en los riñones, el individuo se hallará incapacitado de manejar situaciones emocionales futuras.

El Bazo:
Retiene los fracasos, los deseos de muerte, apatía, y si una persona enfrenta más dificultades de las que puede soportar, uno se puede dar por vencido, uno puede creer que realmente fracasó, y pierde su voluntad para vivir, y su deseo de vivir. Se presentan problemas de circulación y digestión, pereza, porque los sentimientos se mueren, y uno tiene a intelectualizar todo, y uno siente este tipo de apatía y tiernamente lo soportamos, y como que la alimentamos. Es un problema del bazo.

Las Gónadas:
Ellos almacenan lo inconsciente, cuando uno abandona su habilidad de manejarse uno mismo, por medio de drogas, alcohol, lastimaduras, accidentes, cuando uno pierde su propio empoderamiento, energías externas a nosotros pueden posesionarse de nosotros y poseernos.
Algunas personas que han abandonado su propio gobierno en algún área de su vida, ya que a la naturaleza no le gusta el vacío y hay también agujeros en el aura, así que generalmente tienen posesiones pegadas a ellas.

Corazón:
Tiene que ver con el amor, y el daño ocasionado al corazón siempre es por la pérdida, cuando uno resquebraja la confianza de una persona en uno, y eso nos conduce al temor, más pérdidas y también a la posesividad, a los celos, egoísmo, todo eso es el daño y el corazón está roto.

La Vesícula Biliar:
Es el precursor a tener problemas cardíacos, y resulta dañado por el temor a la pérdida, y todas las tensiones resultantes de una falta de confianza en la vida.
Es ansiedad con respecto al futuro y acá hay que mirar el tema de la concepción, si los padres no son positivos cuando ustedes fueron concebidos, si el alma pasó por un momento de trauma y no fueron bienvenidos a la nueva encarnación y hay una gran desilusión del alma acerca de la forma en la que los padres se ocuparán del niño, entonces hay problemas en la vesícula biliar.

Los Pechos:
Representan el aspecto nutriente de lo femenino, como así también a la sexualidad y almacenan los sentimientos de la mujer con respecto a su sexualidad y de cómo los hombres la ven.
De forma que si hay un trauma sexual, represión, resentimientos respecto a las expectativas de su rol, entonces puede suceder un daño.

Las Piernas:
Nos llevan hacia delante, nos sostienen, los problemas se presentan cuando la persona no ha tenido el coraje de dar un paso nuevo. Muchas veces es porque aquellas personas no han tenido el apoyo que él o ella creyó necesitar, y entonces comienza a tener problemas con sus piernas.

Las Manos:
Corresponden al dar y recibir, y el problema se desarrolla cuando una persona no se siente igual a otras, y no pueden encontrar el balance justo entre el dar y el recibir. Eso tiene que ver con si usa su fuerza de voluntad o la cede.
Este desequilibrio se produce por un ego superdesarrollado o una falta de autoestima.

El Cuello:
Es la parte flexible de la columna dorsal, es el balance de su voluntad con flexibilidad. Un cuello duro es una actitud rígida, la tensión se siente en el cuello cuando la propia rigidez le hace mantener a uno conceptos rígidos y esos son desafiados.

El Pelo:
Es gobernado por el hígado de modo que la pérdida de cabello se produce por aferrarse rígidamente a la bronca o enojo. Cuando alguien impone su voluntad sobre otros para probar simplemente su punto de vista, uno sigue trayendo a la vista resentimientos pasados, o sea recordándolos. Y son cabezaduras. Pueden tener problemas con el pelo.

Las Caderas:
Son los puntos de equilibrio, son energía creativa asociada con la crianza de los niños.
Es nuestra habilidad de pararnos y valernos por nosotros mismos, y la flexibilidad en las caderas, está relacionada con su sentimiento de libertad personal, y acá miramos a los adolescentes, en los cuales se producen temas acerca de su primer sentimiento de separación de los padres, de las expectativas, de sus direcciones, tenemos una entidad sexual.
Si uno se rinde al control de los padres, como adolescentes, en vez de encontrar nuestra propia dirección, entonces las caderas no se desarrollan adecuadamente. De modo que el deterioro de las caderas realmente surge de una culpabilidad sexual, de modo que si sentimos culpa y resentimiento, porque hemos permitido que otros tomen decisiones por nuestra cuenta, y no hemos expresado nuestro poder, también tenemos deterioro en las caderas.

Las Tiroides:
Es donde almacenamos enojo, es el deseo de poder, de actitudes rígidas, cuando las tiroides no funcionan bien. Hay una calcificación anormal en los huesos, y que puede también desarrollar una artritis y de vuelta el cuerpo rígido proviene de una mente rígida.

El Timo:
Almacena temor y gobierna nuestro sistema inmunológico de forma que el miedo hace que una persona retroceda y se achique y se puede perder la integridad en una situación, y cuando esto sucede el cuerpo permite la entrada de virus.
Cuando uno tiene un virus, hay que mirar por dónde surgió el temor en su vida, dónde uno se achicó frente a una situación, tiene que volver a esa situación e imaginarla en forma diferente y cambiarla y ello ayuda a combatir el virus.

Las Glándulas Suprarrenales:

Almacenan pena y nos lleva al complejo de víctimas, ¿peleo o me escapo? Siempre creen que hay algo ahí afuera que se va a apoderar de ellos, y los está persiguiendo.
Cuando no están dispuestos a soportar amorosamente una experiencia emocional dolorosa, esa persona reacciona como si el mundo fuera responsable por su experiencia dolorosa, y se olvida de que cada persona es responsable de su propia creación, de su vida.

La Gándula Pituitaria:
Almacena pena reprimida, porque al experimen- tar pena o dolor, puede ser una puerta o un portón hacia una conciencia superior, después de que los juzgamientos de las glándulas inferiores son transmutadas.
Soportando amorosamente el dolor, justamente esto permite que nosotros experimentemos la dualidad y reconciliar, y esto justo libera toda la parte del juzgamiento y ayuda a la glándula pituitaria.
La dualidad representa lo correcto e incorrecto, lo bueno y lo malo, lo positivo o lo negativo, a todo nivel.

La Glándula Pineal:
Necesita luz natural, de día, necesita entusiasmo y si no hay suficiente entusiasmo en su vida, la glándula pineal no funciona adecuadamente, así que tienen que salir a la naturaleza, porque la naturaleza a fin de hallar algo de luz natural, y eso realmente va a ayudar.

La Columna Vertebral:
La columna vertebral representa su voluntad, la fuerza de voluntad, es como que cuando uno no mantiene su propia visión, al enfrentarse con la presión que viene de afuera, uno puede llegar a tener ESCOLIOSIS, la distorsión de la columna, la que se tuerce porque su fuerza de voluntad se doblega.
Cuando uno utiliza la columna vertebral para hacer trabajo espiritual, nuestra fuerza de voluntad está alineada con la voluntad divina, y algunas personas lo llaman co-creación, pero realmente se trata de la columna vertebral que se abre a la Kundalini, lo cual es simplemente la parte femenina que se halla en la columna y a medida que nosotros nos damos cuenta de ello, ella también se va dando cuenta.

Los Organos Sexuales:
Son reproducción, esto por supuesto es su habilidad de expresarse sexualmente. Puede haber una inhabilidad de recibir la parte femenina si los padres desearon un chico del sexo opuesto, puede ser que uno se enfrenta a la propia moralidad y está realizando un auto-castigo.

La Espalda:
Es lo que uno deja detrás suyo, lo que se quiere olvidar, lo que está en el fondo de nuestra mente, la parte baja de la espalda es el apoyo, y el dolor en esta parte es cuando una persona resiente al no tener el apoyo que él o ella cree que necesita, a fin de lograr algo.

La Vejiga:
Libera agua, es la expresión de manifestar exteriormente su emoción. Si la vejiga es débil, la persona siente dificultades en expresar sus sentimientos.

EL Intestino Delgado:
Es la etapa final de la digestión, es el comienzo de la absorción, provee la base para la construcción y el crecimiento, construye su personalidad, su carácter, su fuerza de voluntad, su confianza, pero más importante que todo es que refleja los estados más importantes de nuestra vida.
De modo que puede que realmente no funcionemos cuando una persona sufrió una gran vergüenza. Esa vergüenza sufrida en la primera infancia. Son muy conscientes, muy cercanas las personas, piensan que no se están acordando o pensando en ello, pero se acuerdan del colegio, la primera vez que menstruaron, los niños con quienes jugaron, algún pariente que les hizo sentir vergüenza.

El Intestino Grueso:
Tiene que ver con la materia sólida y esto nos muestra si somos capaces de lidiar bien con todos los temas materiales.
El Intestino Grueso tiene que ver totalmente con dejar ir y soltar todas las cosas que no nos sirven, y la incapacidad de dejar ir puede ser el resultado de un miedo a la pérdida. ¿Qué es lo que se pierde si se deja ir? Tienen que fijarse de vuelta en el momento de la concepción, qué es lo que formó la actitud de la personalidad de esa persona.

Fuente:http://eluniversonotienelimites.blogspot.com/

jueves, 17 de mayo de 2012

El Dinero, Bert hellinger

El Dinero

El dinero es fuerza. Tiene su efecto. A él le precede algo, por ejemplo un esfuerzo, que ha aportado ingresos. Cuánto mayor el esfuerzo, tanto más fuerza tiene el dinero, siempre y cuando corresponda al esfuerzo. Si la remuneración es menor al esfuerzo, que con ella se paga, mantiene su valor, pero la fuerza es menor. Si la remuneración va más allá del esfuerzo, también pierde en fuerza. Eso se muestra en el hecho, de que se quiere ir. No quiere ni puede quedarse.

Lo mismo vale, si acumulamos el dinero sin siquiera haber hecho algo con él o haberlo gastado en una prestación recibida.

Cuando el dinero se independiza, es decir, se desliga de prestaciones, de servicios a la vida para nosotros o para otros, quedan de él números sin valor verdadero. Vuelve a recuperar ese valor, si produce algo más que números, si produce una eficacia, que exige algo personal de aquél, quien lo hace. Es decir, si al tomarlo no se ocasiona daño a otros, sino que se gasta y se da, para poder lograr algo, que pueda servirle a ellos y a otros.

Desde luego también aquí sólo, si ellos se esfuerzan por ello. Dinero prestado, que ocupa el lugar en vez de un esfuerzo, se pierde. Se pierde sin fuerza.

El dinero se mueve en el círculo de rendimiento y salario, de nuevo rendimiento y nuevo salario. En este círculo crecen ambos, el rendimiento y el salario.

A la inversa, sin rendimiento y sin el salario equitativo, o si el dinero es prestado o dado, sin tener en cuenta un rendimiento equivalente, comienza un círculo semejante. Pero aquí de pérdida en pérdida, hasta que el excedente desaparece.

El dinero se mantiene alejado del que lo desprecia. Sin dinero él se hace débil en lugar de fuerte y permanece pobre.

El que por ser modesto, se arregla con poco dinero, a él se dirige. Le llega cuando lo necesita. Permanece como una fuerza.

El que aprecia el dinero, puede dejar que siga su curso. Lo mantiene en una correa larga como a un perro. Con tanto más gusto el dinero regresa a él, cuando lo necesita y cuando lo llama.

A veces el dinero se retira. Por ejemplo, cuando despreciamos algo que nos es ofrecido con amor, que nos han dado, especialmente el logro de nuestros padres. Sólo si apreciamos sus logros, llega a nosotros y a ellos la paga, equivalente a este logro.

Eso también vale en general. Si respetamos el esfuerzo, que otros realizan para nosotros, muchas veces sin paga, proviene con este esfuerzo tanto para ellos como para nosotros un rendimiento. Ellos retribuyen ese respeto con más esfuerzo, sin reparar en ello. Sin nuestro respeto ya no habrá esfuerzo.

Todo dinero proviene y se mantiene en este mundo. En otro mundo, más allá del nuestro vale otra moneda. Sin embargo el dinero de aquí tiene un efecto en ese otro mundo, si de buen modo tanto lo podemos tomar como dejar. Tiene permiso de quedarse, cuando nuestro tiempo acaba.

La pregunta es: ¿Para quién o para qué se queda? El que lo recibe después de nosotros ¿tiene la fuerza de quedárselo? ¿Se convierte en remuneración por un esfuerzo, que él tenga que rendir o se convierte en un peso, que aplasta en lugar de regalar algo?

De estas reflexiones ¿qué resulta como comprensión? El dinero se comporta como un mensajero, que nos es enviado de otro sitio. Él quiere que lo ganemos para lograr algo con ello y luego dejarlo a su debido tiempo. Escuchamos el mensaje que este mensajero nos trae de otro lado, con cuidado ponemos atención, lo que exige de nosotros, sea lo que fuere, al servicio de su señor. Escoger no podemos ni debemos.

Manejamos a nuestro dinero de forma devota, como lo haríamos con una revelación divina. Con ella en sintonía, asentimos al dinero, sea lo que fuere que espere y exija de nosotros. En sintonía con esa revelación, nuestro trato con él se convierte en un servicio a Dios y en servicio a la vida para muchos- un servicio con amor.



Despedir

Despedimos un colaborador, cuando en su rendimiento disminuye. Al mismo tiempo con ello lo despedimos de una preocupación, como que nosotros le deberíamos algo, que va más allá de lo comercial. Si no los roles se intercambian. Es él quien entonces exige, en lugar de dar, nosotros le damos, en lugar de exigir.


Aquí se trata de determinar los límites, para él y para nosotros. El que exige, también tiene que dar. El que da, tiene y debe exigir equivalentemente.

¿Cuál es aquí el proceso interior del que se trata? De antemano ambas partes deben saber, se trata de una relación de igual a igual, es decir de dos personas independientes, sin que existan exigencias ocultas o que haya que rendir esfuerzos, que vayan más allá de ello. Si el colaborador se comporta como que si pudiera esperar más de lo que produce, por ejemplo como si tuviera que ser cuidado por nosotros como de niño en su familia, los roles se intercambia, si lo consentimos.

Por otro lado no puedo esperar más de él, que la causa, a cuyo servicio estoy, amerita. Yo soy tomado al servicio por la causa, también aquí de igual a igual. Yo estoy a su servicio y ella al mío, equivalentemente al esfuerzo recíproco producido. Si disminuye mi esfuerzo, disminuye esa causa. Si se demuestra que ya no está al servicio mío y de otros, cede mi interés y mi entrega por ella. Entonces también ella es despedida por mí y será sustituida por otra.

En ambos casos se trata del esfuerzo, que se encuentra al servicio de una causa, que vaya más allá de lo personal. Ultimadamente está al servicio del progreso y con respecto a él será medida. Si ya no nos encontramos al servicio del mismo, seremos despedidos por él. También aquí decide el resultado.

Por lo tanto, también nos despedimos a nosotros mismos, si nuestro servicio ya no corresponde a la causa. Nos retiramos y hacemos sitio para otros.

La pregunta aquí también es: ¿Atendemos al asunto con amor y nos alegramos si resulta? ¿Es el asunto el que mantiene la dirección o se ve sometido a otros intereses, de tal forma que se convierte en menos en lugar de más? Si, de nuestra parte, amenazamos al asunto con la despedida, el orden se vuelve a restablecer cuando éste retoma la dirección. Estamos al servicio de él, él nos sirve hasta donde nosotros le servimos a él.

Entonces podemos quedarnos y otros pueden quedarse. ¿Cómo? Temporalmente, mientras respondamos bien y nuestro rendimiento se haga más en lugar de menos. Porque así también responde la vida, hasta que su rendimiento cede y al final nos despide.

¿Cómo me convierto en un buen empresario? Bert Hellinger

(del libro: La práctica del asesoramiento empresarial) Primero: En la medida en que tenga algo para ofrecer que le sirva a los demás. Cuanto ellos más lo necesitan más importante será lo que yo tenga para ofrecer. Entonces nada se opondrá al éxito. ¿Qué es lo que distingue a un empresario? El tiene lo que otros necesitan y lo pone a su alcance. Cuanto más tenga de lo que los otros necesitan mayor será su prestigio y su éxito. Conclusión: Un empresario presta servicios. Cuanto más importante sean sus servicios mayor será su influencia. Segundo: Un empresario necesita asistentes. El tiene que rodearse de empleados y formarlos y guiarlos correspondientemente para que ellos de la mejor manera posible produzcan y distribuyan aquello que él tiene para ofrecer. O sea que lo que él tiene para ofrecer lo tiene que producir y también vender. Tercero: Un empresario debe conducir. El conduce a través de sus ideas. El conduce a través de la fabricación. El conduce a través de la venta y todo lo que ella requiera. Cuarto: Un empresario se enfrenta a la competencia. A través de la competencia él mejora su producto. De esa manera él sirve mucho mejor a quienes lo necesitan. Quinto: El empresario defiende su empresa contra abusos y la protege convenientemente. El permanece seguro de sí mismo e independiente. Sexto: El empresario sabe que de alguna manera depende de otros con quienes debe obrar conjuntamente. El sabe como ganarlos y conservarlos. Séptimo: El empresario se alegra de su éxito ya que su éxito produce felicidad. Cuando el empresario es feliz y lo muestra a los demás también se alegran sus empleados y con ellos también sus familias. Octavo: Un empresario está con muchos otros en una sociedad solidaria. El sabe que la felicidad de muchos depende de su éxito. Por eso y con la asistencia de muchos que lo ayudan él aumenta ese éxito para así garantizar los medios de subsistencia para muchos. Noveno: Un empresario entrega la empresa a los sucesores aptos en el momento indicado. El permite la libertad de movimientos que ellos necesitan para ser exitosos. El continúa siendo el alma de la empresa. Su buen espíritu sigue teniendo influencia en ella. Décimo: Un empresario permite el desarrollo que su empresa tiene que tomar, aun cuando éste difiera de sus ideas. El entrega la empresa al devenir del tiempo, que también lo trasciende a él, y la observa satisfecho.

martes, 15 de mayo de 2012

Nuestro nombre es el primer contrato con el que cargamos

"Usa siempre tu discernimiento, escucha tu corázón al leer un mensaje. Solo lee los mensajes que te hagan vibrar. Si algún mensaje te molesta, sólo deséchalo. Toma lo que te vibra y después de reflexionarlo, hazlo parte de tu verdad y así sigue tu verdad interna." Namasté. ___________________________________________________ Interesante artículo de Alejandro Jodorowsky, escritor y psicoterapeuta, sobre las cargas con los nombres que llevamos. PLANO CREATIVO
Cuando bautizamos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos. Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado. Según Cristóbal Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer. Ya hemos comentado en otro artículo que en los árboles narcisistas cada generación repite los mismos nombres de sus ancestros y con ello se repiten los destinos. ¿Atraen ciertos barrios a personas cuyo estado emocional corresponde al significado oculto de esos nombres? Dice Alejandro Jodorowsky que en Santiago de Chile vivió en La plaza Diego de Almagro, un lugar que él sintió como oscuro y triste. Resulta posible pensar que ese lugar era el reflejo de su interior en aquel momento de su vida. Diego de Almagro fue un conquistador frustrado. Por engañosos consejos de su cómplice Pizarro, partió de Cuzco hacia las tierras inexploradas del Sur creyendo encontrar templos con tesoros fabulosos. Después de muchas calamidades volvió como alma en pena a Cuzco, donde su traidor socio, no queriendo compartir las riquezas robadas a los incas, lo hizo ejecutar. Podríamos dedicar unos minutos a observar el lugar donde vivimos: en la calle de un poeta, de una santa benefactora, de un descubridor o tal vez en la de un general asesino. Nada es casual, el mundo es como un espejo que nos refleja, cada vez que realizamos una mutación interior también cambia nuestro exterior. ¿Podríamos decir que los nombres tienen una especie de frecuencia que sintoniza con ciertos receptores? ¿Qué tipo de receptores? Inconscientemente nos sentimos atraídos por cientos nombres que reflejen lo que somos (a veces son exactos y otras veces están ocultos detrás de máscaras, sólo hay similitudes léxicas o fonéticas): § Nuestra parte sana y positiva es un receptor que sintoniza con ciertos nombres, porque nos hacen gozar y sentirnos seguros. § Nuestra parte enferma y negativa es otro receptor que sintoniza nombres determinados, porque hay una intención supraconsciente de resolver el conflicto. Reflexionemos de nuevo en los nombres de lo que hemos atraído a nuestro mundo: -El nombre de nuestra empresa, centro de trabajo, escuela… -El nombre de nuestra pareja, amigos, jefes, profesores… -Personas que se cruzan en nuestro camino por “accidente” y se llaman exactamente igual que nuestro padre (o madre, hermano…) ¿Hay una programación inscrita en nuestro nombre y apellidos? Según nos cuenta Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semillas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas venenosas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehículos de dramas. Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre del desaparecido. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser “la novia de papá” durante toda su vida. Un tío o una tía que se suicidaron convierten su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. A veces es necesario, para detener esas repeticiones que crean destinos adversos, cambiarse el nombre. El nuevo nombre puede ofrecernos una nueva vida. En forma intuitiva así lo comprendieron la mayoría de los poe tas chilenos, todos ellos llegados a la fama con seudónimos. ¿Hay ejemplos que nos permitan comprender la importancia del nombre? Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad” -Barrick Gold (oro en inglés es gold) se convirtió en el mayor productor de oro del mundo. -Brontis “voz de trueno” se dedica al mundo del teatro con una potente voz… -Maria, Inmaculada, Consuelo se asocian a la pureza, la virginidad, nombres que exigen perfección absoluta, que nos limitan -Miguel Ángel, Rafael, Gabriel, los nombres de ángeles dan problemas con la encarnación -César, poderoso y asociado a la ambición ¿Cómo sé si el nombre que he recibido me perjudica? Estudiar los nombres del árbol genealógico es igual que acceder al inconsciente. En los nombres encontramos secretos. Es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron. Algunas cuestiones: -Lo primero es saber la persona que nos nombró. ¿Papá?, ¿mamá?, ¿abuelo?, ¿la hermana?, ¿el padrino?… El que nombra, toma poder sobre lo nombrado y no es lo mismo llamarme Micaela por mi abuela paterna, si el nombre se le ocurrió a mi padre para repetir el nudo incestuoso, o por mi madre, para ser aceptada en la familia de mi padre, dándole una hija-clon de su suegra. -¿De pequeño/a me gustaba mi nombre o me hubiese gustado llamarme de otra manera? Los niños tienen una intuición especial y una fresca desinhibición que les permiten rechazar de pleno lo que les contamina. -Investigar de donde viene nuestro nombre: *Si es de algún familiar, es bueno analizar su destino y los caminos que recorrió en su vida, porque probablemente venimos a repetirlos. Llamarse René después de un hermano muerto, es cargar con él toda la vida. *Si es de alguien significativo para quién nos nombró, nos caerá la carga de darle a éste lo que el otro no le dio. *Si es de algún personaje histórico, novelesco, as del fútbol o princesa de Mónaco, viviremos frustrados y fracasados si no seguimos el guión. *Si es por algo material, adquiriremos las propiedades de ese elemento. Por ejemplo, “si me llamo por la muñeca de mi hermana, me convertiré en su muñeca, ella jugará conmigo, me dominará”. *Si me llamo por algo inmaterial, tenderé a fines abstractos ideados por nuestros padres, desatendiendo lo real e incluso, por oposición a ellos, llegaré a materializar lo contrario a lo que llevo escrito en el nombre. Llamarse Libertad, Paz, Luz, no siempre es sinónimo de ser libre, vivir en paz y tener las cosas claras. -Los diminutivos: “Me llamo Manuel como mi abuelo, pero me dicen Manolito”, han proyectado en ti la figura de tu abuelo, pero tienes prohibido crecer y superarlo. -Los nombres compuestos: “Me llamo José Luís, por mi padre y mi abuelo”. Pobre de ti si la relación entre ellos era farragosa. “Me llamo “María José”, como dice Jodorowsky, “¡Catástrofe sexual!”. -Los nombres feminizados o masculinizados: Mario, Josefa, Carmelo, Paula, corresponden a deseos frustrados de que naciéramos del sexo contrario. ¿Por qué no cambiarnos de nombre cuando este va cargado por un lastre que nos inmoviliza? Nos aterra cambiarnos de nombre ya que tememos que dejaremos de ser reconocidos por nuestro clan. Tememos no ser reconocidos, ni identificados, no ser amados es el mayor temor que tenemos. Somos seres gregarios y pensamos que podemos morir si nuestro “clan” nos abandona, lo que es una herencia de nuestro cerebro arcaico. Metafóricamente, el nombre que nos dan los padres es como un archivo del GPS que nos va indicando caminos digitalizados y guardados en la memoria familiar. Al nacer, nos instalan el archivo y vamos deambulando por el mundo por rutas más o menos pedregosas y abruptas, pero nos sentimos como en casa, porque ya fueron trazadas por el sistema operativo del árbol. Cambiarnos de nombre es arrojar el GPS por la ventanilla del coche y empezar a ver y a recorrer nuevos caminos, conquistar territorios que no habían sido archivados por nuestro árbol. Es hacernos cargo de nuestro propio destino. ¿Cómo entonces llamar a nuestros hijos cuando nacen? Alejandro Jodorowsky afirma que cada uno tenemos un nombre (podemos hacer aparecer a nuestro guía interior y pedirle nuestro nombre en un ejercicio de meditación o de visualización) que viene con nosotros incluso antes de ser concebidos. Es posible que durante la gestación, este nombre les llegue al mismo tiempo a ambos padres de forma telepática, si tienen suficiente capacidad de percepción. Si no es así, es el niño el que debe nombrarse más adelante. En el caso de tener que decidir como llamar al bebé, el nombre no debe haber existido en la historia de su árbol genealógico, ni haber pertenecido a personas o ideales de los que lo nombran. ¿Cómo podemos cambiarnos el nombre? Cristóbal Jodorowsky dice que: “cambiar nuestro nombre interno nos permite continuar creciendo… Imaginemos que quiero recuperar ese nombre que me dieron, pero que está lastrado por innumerables proyecciones familiares… Supongamos que se trate de mi nombre: CRISTOBAL -Moldearé con arcilla las letras de mi nombre, una a una… -Las coceré una vez secadas para convertirlas en algo cerámico… -Pintaré cada una de esas letras de forma que su mitad izquierda sea plateada y su derecha dorada… -Con ese nombre que he creado lo introduciré en el interior de una gran bola de arcilla (como una pelota) Sobre esa inmensa pelota de arcilla pegarás las fotografías de todos los ancestros de tu familia: padres, abuelos, bisabuelos… -Dejaremos que seque lentamente. (Durante nueve meses) -Transcurrido ese tiempo, con un martillo dorado rompemos el “huevo”(es decir la pelota de arcilla que contiene en su interior las letras de nuestro nombre) -Lavamos con agua bendita las letras de nuestro nombre. Las perfumaremos bien… -Enterramos todo el material del huevo que hemos roto a martillazos y plantamos una bella flor. -Para finalizar ese nombre debemos dejarlo en nuestro altar particular. Ese que ya nos hemos creado en algún lugar de nuestra casa. (Nos habrá costado, pero de esa forma recuperamos el nombre…) -- "Cada vez que el corazón llora por lo que ha perdido, el espíritu ríe por lo que ha encontrado"

sábado, 12 de mayo de 2012

El amor a segunda vista, Bert Hellinger

El amor a segunda vista Alemania, Noviembre de 2011 ¿Conocemos a nuestra pareja?
¿O sólo conocemos la superficie y la profundidad se nos mantiene oculta?

Pero con una larga mirada a los ojos surge algo diferente de nuestra pareja.

Ahora podría decir algo sobre relaciones de pareja y cómo logran el éxito. La relación de pareja comienza y ahí me refiero a la verdadera relación de pareja, no el estado de enamoramiento. Después de estar enamorados nos damos cuenta que la pareja es diferente a lo que nosotros habíamos supuesto y ahí comienza el primer paso al verdadero amor. Miramos a nuestra pareja como él o ella es. Y asentimos a nuestra pareja tal como es. Es decir, le decimos a nuestra pareja, “Sí”.

Pero, ¿Realmente le decimos “Sí”? ¿Ya lo hemos percibido? Y con este ejercicio tuvieron que reconocer que ahí, en nuestra pareja, se encuentra mucho más de lo que hasta ahora hemos percibido. Si le miro a la pareja a los ojos mi mirada llega a otra profundidad. Yo reconozco que mi pareja está vinculada a otros destinos, a un destino que yo no comprendo. Pero mirándole así a los ojos de pronto brilla algo. No sólo ese destino, sino muchos otros.

Por ejemplo muchos otros de su familia y surge a la luz su hogar, su patria ante todo, si él o ella provienen de otra tierra y de otra cultura. Entonces están ahí presentes con aquello que les concierne, por ejemplo que ellos vivencian como una culpa, también con sus intrincaciones con su propia familia y, tal vez, también son atraídos hacia otras cosas, a otro destino. Lo que, tal vez, hasta le aleje de nosotros. Entonces le miramos a la pareja a los ojos y, paso a paso, surgen esas relaciones.
Tal vez surja también el temor y entonces, a pesar de ello, decimos “Sí”. A primera vista esto significa, le decimos “Sí” a su madre y a su padre y a los destinos de su familia. Y también le decimos “Sí” a todo su pasado y todo lo que detrás de ello se esconde.

A cerrar los ojos.

Volvemos a imaginarnos a nuestra pareja. Le miramos a los ojos y de pronto en esa mirada hacia él o ella somos llevados a otra dimensión. Y sea lo que fuera lo que aparece, asentimos a ello y decimos “Sí a cómo eres”, “Sí a cómo fuiste”, “Sí adonde eres llevado”.
Ok.
Han notado la diferencia del enamoramiento, por ejemplo, de este modo. Logramos en las relaciones de pareja otra profundidad y, ¿Cuál es la consecuencia? ¿Podemos seguir con los intentos de cambiar a nuestra pareja? ¿Cambiarlo para que se haga como nosotros? ¿Y qué sucede si asentimos al movimiento de que pueda ser tal como es? ¿Con quién nos encontramos en profunda conexión? Con nosotros mismos. Con nuestro lado oculto y también con aquello que rechazamos de nosotros o de lo que nos queremos deshacer. Debido a ello, cada uno puede transitar su propio camino sin intervenir en el del otro y al final se muestra nuestro camino en común.

Y ahora regresamos al ejercicio. Después de esta información y después de este movimiento nos volvemos a tomar tiempo para mirar a nuestra pareja con un profundo asentimiento como ella o él son.

¿Pudieron registrar la diferencia? ¿La otra profundidad? ¿La otra fuerza? ¿Cómo se sienten ahora? A cerrar los ojos y comprueben en ustedes y miren a vuestra relación de pareja. ¿Cuánto quieren tomar? ¿Y cuanto están dispuestos a dar? ¿Están esperando a la pareja o se acercan a ella? Y luego comprueben, ¿Cómo es el movimiento hacia la madre y cómo este movimiento se vuelve a repetir en la relación de pareja? Y si notan que se mantienen sea cuales fueron los motivos. Entonces se imaginan que se están acercando a su pareja con los ojos abiertos. Con los brazos abiertos, paso a paso. Si, tal vez, les cuesta mucho, lo repiten hasta que logren ese movimiento “hacia”.

¿Comprendieron algo sobre su felicidad en la relación de pareja, algo como una mayor amplitud? ¿Algo más acerca de la relación de pareja? Una relación de pareja tiene como condición previa es que en la pareja se dé un intercambio: el dar y tomar. La relación de pareja tiene éxito cuando todos al principio toman lo que el otro obsequia. Cuando el otro quiere darles algo lo toman con amor. Entonces no se soporta este estado. El que sólo toma siente una profunda necesidad de también darle algo. Le devuelven al otro algo equivalente y, si está exactamente equilibrado, entonces termina la relación porque no se deben ya nada el uno al otro.
Pero el que recibió algo le devuelve al otro algo más, porque lo ama. Entonces, ¿Qué hace el otro? También devuelve un poco más, y el otro nuevamente un poco más, y más, y más. Y eso se convierte en una relación feliz. El amor crece continuamente a través del dar y tomar.

¿Lo entienden? Esta es la necesidad de la compensación.

Y además está al servicio del amor. Y en el caso de que uno fuera herido por el otro, pues también quiere compensar. También quiere ocasionarle algo. ¡Y ahora lo malo en esto es que se maneja igual que la compensación de lo bueno! Le ocasionan un daño mayor… ¿Conocen esto? Esos pensamientos de venganza cuando el hombre llega demasiado tarde a casa, la mujer se enfada y dice, “Me divorcio”. Por una pequeñez. Es decir, devuelve más del daño recibido. Y esa es la venganza, la venganza desmedida. Esa venganza es lo que ocasiona todo el mal.

Y comportamientos curiosos también los encontramos entre los pueblos. La venganza es mucho peor que lo que el otro ha ocasionado y, ¿Cómo contesta el otro, el que recibe esta venganza? Con otra venganza. Y así los conflictos no acaban.

Los ejemplos son evidentes. Bueno, ¿Cómo se ayuda a una pareja donde el uno hiere al otro? Hay una indicación cristiana que determina qué se puede hacer y qué no, que el uno le perdone al otro. Ahora siéntenlo en ustedes. Partimos que ustedes dañaron a su pareja y el otro dice: “Te perdono”. ¿Cómo se sienten? ¿Les va bien o mal? ¿Pueden quedarse en esa relación donde el uno es el santo y perdona? Y el otro es un pecador. El que le ocasionó algo al otro está esperando que el otro también le haga algún daño. Sólo entonces se siente aliviado y la relación de pareja puede continuar.

Pero si le han ocasionado un daño más grande, entonces empieza la venganza, venganza que también puede mantener unida a una pareja. Este es el resumen de mis comprensiones más profundas. ¿Cómo encontrar aquí la paz? Bueno, la pareja me hace daño, interiormente siento rabia. Quiero venganza. ¿Cómo lo hago? Con amor. ¿Qué significa esto? Si le hago un daño, lo hago un poco menor. Entonces el otro se sorprende y el amor vuelve a comenzar.

A cerrar los ojos.

Busquen y prueben qué necesidad de venganza tienen y en cuantas etapas de venganza han pensado. Y ahora rebajen un poquito. Busquen algo menor, algo que le pueda sorprender. Algo con lo que él o ella no cuentan. Así ambos se pueden sentir humanos y el amor puede continuar. Ok. La violación Es curioso como una violación mantiene en suspenso a todo el mundo. Es curioso. ¿Y por qué? Porque se divierten con esto. Y aún más.

Interiormente dicen: “Qué bueno que lo hace el otro en mi lugar. A pesar de lo que lo quiero, mantengo mi buena consciencia.” Y las mujeres que quieren reivindicar algo son muy agresivas, son todas perpetradoras, porque lo que quieren hacer es violar al violador.

¿No tiene algo de locura todo esto? Y ahora quiero decir algo más sobre violaciones. La verdadera violación con todas las consecuencias nefastas es la guerra. Si un pueblo es vejado es una violación y en relación a esto muchas mujeres son violadas. Esa es la otra parte de hacer la guerra.

En Alemania es así, los alemanes miran a los rusos que al final de la guerra violaron a muchas mujeres alemanas, olvidando su propia violación, lo que hicieron en Rusia. Comparado con lo que pasó al final de la guerra en Alemania, vemos que fue algo totalmente diferente. Ninguna de las mujeres fue asesinada y mucho de lo que se dio ahí fue también amor. Y una vez hice una constelación en Holanda. Me encontré con una mujer Alemana que dijo, “Mi madre fue violada por muchos rusos”. Le pregunté cuantos. Dijo: doce. Entonces los coloqué, doce representantes para violadores y en frente coloqué al marido de esta mujer violada. Y el marido miró más allá de ellos, hacia lo lejos y mi imagen fue, estaba mirando a sus compañeros muertos. Entonces le pregunté a la mujer, ¿Cómo te va a ti? Entonces señaló a los violadores y dijo, “Estos al menos me miran”. Este fue el otro lado.



Ok. Aquí podemos dejar el tema.

martes, 1 de mayo de 2012

Relaciones de Amor y Pasión... en la Busqueda o ya encontrado

Relaciones de Amor y Pasión... en la Busqueda o ya encontrado de Alex Morón ·

Hoy en día es común encontrar a muchas personas acompañadas pero realmente solas, desarrollare un tópico de manera muy fácil de digerir y de tratar de entender, quizás con unas palabras medias infantiloides y juveniles (para lograr llegar a la programación del niño y adolescente interno).

Me adentro en el tema para exponer lo poco que he visto de relaciones dentro de la Kabalah el siguiente pensamiento “Si se nos presenta la oportunidad de ver en las otras persona, es porque tenemos la capacidad de hacer algo al respecto. Si vemos que alguien está sufriendo y no hacemos nada, ésta es la forma más baja de comportamiento. Hoy, está consciente de que sólo eres testigo de aquello que puedes cambiar.

El sólo ver es ego. Ayudar y ser parte de la solución es Luz”. Ver personas buscando parejas es rutinario y mas común es verlos enfrentarse con su Felicidad siendo un estado de Vida donde se hizo la vida para vivirla no para encasillarse en juzgar y analizar a el o ella misma(o) y a los demás. Para algunos la felicidad no existe porque creen que ser feliz es vivir flotando en una nube sin darse cuenta que la vida tiene la variedad de la paleta de Colores y la escala de grises también….

Afrodita, Cupido ronda desde los tiempos Remotos hasta ahora pero también nosotros los humanos le damos nacimiento a las mascaras relacionales que de una u otra manera sin estar Conciente desarrollan el círculo vicioso. El Pobre de Mí. “Nadie me Quiere Todos me Odian Soy un Simple Gusanito” eso retumba en las mentes de aquellos que buscan pareja solo para hacerse daños ellos mismo, aun sin que el otro(a) se de cuenta de que se vuelve el Malo de la película. Comúnmente piensan y dicen “No me Abraza con pasión, no me dice te quiero o Amo en las mañanas como yo lo quiero o Amo a ella o el….

Más fácil es comprarse un juguete de esos programables que conseguir una pareja a su gusto. Rompe ese paragdima eres solo Tu quien quiere Estar Sola(o) porque si buscas al gato de 5 patas hey el gato de 4 patas trasmutas y llega a las 5 patas fácilmente….

Relaciones Asimétricas. "Me enamoré de un hombre menor que yo. Me enamoré de una mujer sin ninguna instrucción. Estoy viviendo con un hombre sin modales. Estoy casado con una mujer de quien podría ser abuelo. Me enamoré de un hombre culto y de mundo, y me siento marginada en sus conversaciones, en sus grupos de conocidos y más en su familia….. En fin Hay asimetrías que pueden, con el tiempo, llegar a tener cierta simetría… pero vive tu relación, tripéatelo hasta donde puedas, sino puedes abre los ojos y busca equilibrar tu posición en la búsqueda de pareja, ERES solo tu quien busca eso.

Todo(a)s Son malos y me quieren dañar… Aquí vemos a los psicoamores que en vez de pareja quieren una masa voluble (pareja), excusándose que siempre les ha ido mal en las relaciones anteriores, por lo cual necesitan alguien (masa Voluble/Pareja) a quien modificar, cambiar y edificar sus conductas, y de repente atraen a los vacíos de amor llenos de soledad (personajes Solteros medios varados en su mente) que son los mejores vampiros para caer en esta situación, ósea ando solo necesito alguien q me ame. Mejor ecuación Victima + Victimario = Relación Hello Kitty (rosada por el comienzo) después el gatita(o) se vuelve una fiera salvaje loca de huir…… No existe victima sin victimario, ni persona que modifique su esencia por mucho tiempo.

los vacíos de amor llenos de soledad Estos personajes son los apresurados de las relaciones, me dice me gustas y ya somos novia(o)s, pareja por 100pre y Forever… son mas espumante que la Champaña full furor de pasión, presa fácil de cualquier Psicoamores o el que busca solo momentos de vacilon…. Mientras ellos ya van hasta pensando en el nombre de los próximos nietos a tener…. Hey pero la espuma baja y a realidad atormenta, pero no les importa otra vez a ser presa fácil………..

Pégame cacho pero no me dejes. Parejas junto y feliz pero juntos los dos, los tres, los cuatros o lo que vengan… sea por un amplio corazón donde caben un gentío, o por mantener la apariencia económica y social, nos encontramos con estos personajes que juegan a encuentros románticos con amplia variedad, anteriormente muy común en los hombres ahora también las féminas andan repuntando en esto….

Solo me Enamoro de Mi. Son las parejas mas tripeantes de los noches y jergas nocturnas, ósea puedes estar solo u acompañado pero solamente gozas de los bellos momentos vividos reza una canción de Arjona. “Si te divierte verme y te gustan mis besos, y me ves como el perfecto compañero de tertulias. si soy tu amigo con derecho, mientras te dure la parranda, no te enamoraste de mí, sino de ti cuando estás conmigo..Yo pensando en futuro, tú en la rumba de esta noche…” Realmente para pensamientos abiertos y Fielmente Enamorados de ella(o)s mismos……

Los ike Normales… Parejas felizmente juntos, donde se vuelven hasta la envidia de muchos por verse estables, pero estos logran interactuar sus lados bellos y lados fastidiosos de acoplarse en pareja, desarrollándose hasta lo que no nos agrada pero podemos aceptar y buscar solventarlos en Duo dinamico…. Donde: Dos seres opuestos que se desean y se atraen mutuamente. Aquellas cosas que hacen irresistible a otra persona, son aspectos de nosotros mismos con los que deseamos encontrarnos.
Por regla general, nuestra pareja expresa los aspectos poco desarrollados o reprimidos de nuestra propia personalidad. El motor de esta energía de vida es convertirnos en seres completos.

Hey y los que se me pasaron por alto….. En fin las relaciones tienen muchísimos que desarrollar y disfrutar de lo que somos los Humanos complejos y difíciles, pero lo importante es que, cuando acaba la ilusión pasional... ¿Con qué manos vamos a agarrar esas diferencias? Existe Machismo y Feminismo pero igual en pareja terminamos……


Señoras y Señores Tripéense su Vida, Aperturen su conciencia y Abran Sus Corazones